Acusación en Nueva York tensiona caso Sinaloa
A más de dos meses, persiste el choque entre señalamientos en EU y defensa política en México.

A más de dos meses de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentara una acusación formal contra Rubén Rocha Moya y Enrique Inzunza Cázarez, el caso mantiene abiertas varias aristas legales y políticas en México.
Ambos personajes, vinculados a la vida pública de Sinaloa, enfrentan cargos en una Corte Federal de Nueva York por presunta conspiración relacionada con narcóticos y armas de uso exclusivo militar.
Mientras el proceso judicial avanza en territorio estadounidense, los implicados han respondido públicamente con posicionamientos que apelan a la soberanía nacional y a referencias históricas para defender su postura.
En México, la Fiscalía General de la República ha optado por una ruta de cautela. Aunque ya tomó declaraciones a los señalados en Culiacán, ha condicionado cualquier acción adicional a la entrega completa de evidencias por parte de las autoridades estadounidenses.
En paralelo, medidas como el congelamiento de cuentas bancarias por parte de la Unidad de Inteligencia Financiera ya generan efectos concretos sobre los investigados, pese a que no se han ejecutado órdenes de aprehensión en el país.
El caso se desarrolla así en un escenario de doble vía: por un lado, la narrativa política en territorio nacional; por otro, el avance de un proceso judicial en el extranjero que podría escalar dependiendo de la cooperación bilateral.